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Carlos Bogdanich. España.

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La astrología antigua, basada en un sistema de siete planetas, tiene su fundamento en un sistema de correspondencias y analogías que sugiere que el hombre es un microcosmos del universo.

MEDICINA ASTROLÓGICA Carlos Bogdanich. España.

La obra de Marsilio Ficino nos aporta un gran conocimiento sobre la influencia de los Signos y los Astros en nuestra estructura física al momento de nacer.

En la obra de Marsilio Ficino, el médico y astrólogo de cabecera de la familia Medici, así como también el gran traductor de Platón y la filosofía neoplatónica que tanto influyó en el boom cultural del Renacimiento, nos aporta un gran conocimiento sobre la influencia de los Signos y los Astros en nuestra estructura física al momento de nacer.

La astrología antigua, basada en un sistema de siete planetas, tiene su fundamento en un sistema de correspondencias y analogías que sugiere que el hombre es un microcosmos del universo. De esta manera, al analizar la distribución planetaria de nacimiento, se compone una especie de "radiografía cósmica" del individuo.

Los siete planetas Sagrados (Sol, Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno) según su posición en arcos de grado entre ellos y su distribución en los distintos signos zodiacales, le darán la visión al astrólogo de los desequilibrios energéticos o no de cada parte de su cuerpo. Es una herramienta de investigación vital, ya que faculta la posibilidad de prevenir las molestias y enfermedades en futuro.

Hoy la Medicina, la Genética y los adelantos tecnológicos nos descubren con anterioridad las posibilidades futuras de dolencias, malformaciones y enfermedades. Desde la antigüedad ya se tenía este camino de conocimiento, pero que fue abortado y censurado por el oscurantismo reinante.

La pregunta que hoy nos debemos hacer es si estamos seguros que nuestra sociedad contemporánea es superior o no a todas las anteriores. Porque ante la posibilidad de admitir un Cosmos animista, en el que todo tiene Alma y está vivo, y en ese camino vamos, somos parte de un Todo y por ello nuestro cuerpo contiene la energía y el mensaje de las estrellas.